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Levantar la moto del suelo (recopilado by Adri)

 

A muchos ya nos ha pasado alguna vez: arrancar con la pinza de disco puesta, resbalar y perder apoyo estando parados... El resultado es que nuestra querida moto se va al suelo, y no podemos hacer nada para evitarlo. Es más, es mejor que no lo intentemos, porque nos haremos daño.

Bien, la moto ya está en el suelo, "de ahí no pasa". Sin embargo, nos da pena verla ahí tirada, con el motor tosiendo, a punto de calarse, y además ¡Qué bochorno! ¿Me habrá visto alguien?  Nuestro primer impulso es levantarla del suelo cuanto antes. Sin embargo, es importante no precipitarse a levantarla de cualquier manera, ya que podemos hacernos mucho daño en la espalda.

¡Pero bueno, vamos al grano! Poniéndonos en el peor de los casos, y con la moto ya en el suelo, vamos a aprender a levantarla, manteniéndonos dignos en todo momento, y sin llorar ayuda a todo el que pase.

PASO 1 - Asegúrate de que tienes una marcha metida para que la moto no se desplaze al incorporarla. Da la espalda a la moto, y ponte de cuclillas con las piernas bién flexionadas, coloca firmemente una mano en el manillar y otra en una agarradera o saliente de la trasera de tu moto que sea resistente. No te cojas de un plástico, que te quedarás con él en la mano. Cuanto más cercanas tengas las manos al cuerpo, más cómodo te resultará aplicar la  fuerza necesaria.

PASO 2 - Comienza a subir despacio levantando con las piernas, nunca con la espalda y ayudate apoyando el culete en el sillín, los pies bien juntitos, así harás más fuerza. Recuerda que son 200 kilos, si tiras de la espalda ¡Oirás un crujido mucho más desagradable que el de tu moto al caer!.

PASO 3 - La parte más dura ya ha pasado. Ahora has de concentrarte en no perder el equilibrio, ni subir demasiado y que se te caiga por el otro lado, a no ser que le hayas cogido el gustillo a la maniobra, y quieras practicarla de nuevo.

PASO 4 - Ya la tienes arriba, ahora viene el último paso: extender la pata de cabra. Mueve el pie suavemente (manteniendo el equilibrio) hasta que la encuentres, y desplázala hasta que quede bien extendida, baja despacio la moto, y no la sueltes del todo hasta que te asegures de que la moto está firmemente apoyada. Si vieras que no consigues colocar la pata en esa posición, con muchísimo equilibrio y sin soltar el manillar, date la vuelta despacio para quedar de frente a la moto, y así poder bajarla más cómodamente.

levantarlamoto

¡Y ya está! Smile

Ahora comprueba los daños, y si no son graves, ya puedes seguir la marcha.

¡¡¡ Esperamos que no tengas que practicar nunca esta maniobra !!!